NEUROSIS (ensayo)

En psiquiatría y psicoanálisis este vocablo médico significa perturbación del alma, espíritu y cuerpo. Su manifestación de los cuadros patológicos bien definidos son un conjunto de signos y síntomas físicos, psíquicos (alma) y espirituales que se mezclan y resultan distintas formas clínicas. En lo etiológico es conocida la existencia de un conflicto de los tres yoes, que son ello+superyó+yo. Es decir, una guerra intrínseca del ello y/o carne y/o inconsciente contra el superyó y/o espíritu humano.
La neurosis está considerada como “la enfermedad de nuestro tiempo”. Dicha enfermedad se observa y analiza en todos los niveles y estratos sociales, incluyendo a los cristianos. Esta enfermedad es una patología del odio y/o ira. Siendo esta la causa de violencias en todo nivel y tipo social. La neurosis es una energía negativa (ello) que lucha contra un espíritu positivo (superyó) en el alma humana. Es la lucha del odio contra el amor sui generis.
Veamos las características fisicopatólogicas y psicopatológicas del individuo con los signos indicadores pertenecientes a diversas formas clínicas:
El signo nuclear es la angustia, ya sea expresadamente de forma directa o indirecta (vivenciación inconsciente).
Los síntomas psíquicos son: Angustia, ansiedad, miedos, inhibiciones, amnesias, compulsiones, alteraciones en el ejercicio de la sexualidad, etc.
Los síntomas somáticos son: cefaleas, insomnio, trastornos funcionales viscerales, dolores, parálisis, etc.
Otras características de este tipo de enfermos es que ven el mundo y la existencia como difíciles y complicados; un predominio de los comportamientos inhibitorios, sentimiento de inferioridad, y en otros casos de superioridad, una excesiva atención a los demás y sus opiniones, una exagerada receptividad emocional, una carencia general de energía, un bajo umbral de ansiedad, una permanente insatisfacción, etc.
El conflicto neurótico es definido en términos psicológicos, como el fracaso del “yo” en la labor de encontrar razones integradoras y sistemáticas para vivir en toda bondad y/o bien. Más sin embargo, el “ello” y/o carne pelea en contra del “superyó” y/o espíritu humano puro. En pocas palabras, quiero decir que es una guerra de la bondad contra la maldad, en el campo de batalla del ser humano llamado mente.
Las exigencias normativas y prohibitivas del “superyó” y/o espíritu puro si no se razonan con una lógica mayor (del “superyó”) que la lógica menor (del “ello”), entonces el “instinto de la muerte” en contra del “instinto de la vida” genera odio e ira que, es gen de la neurosis. Aunando las presiones del entorno social e intra-familiar.
El estar expuesto a pautas neuróticas familiares se da un factor facilitador de contagio neuroticoemocional. Así mismo, el avance tecnológico y el materialismo en todas las esferas sociales, por causa de las competencias hedónicas. Y la poca o nula filosofía sistematizada y/o teología pura.
Se conoce como neurosis de angustia a la forma inicial donde comienza el conflicto que se efectúa en el “ello” y seno familiar. Se expresa por una simple angustia al “yo” y “superyó” y que aun no presenta mecanismos de defensa estructurados.
En las otras formas de neurosis el “ello” y/o carne pone en marcha mecanismos adicionales y elaborados de defensa y surgen los tipos de neurosis, así tenemos la neurosis histérica, conversión, disociación; para la neurosis fóbica-obsesiva, desplazamiento, evitación, anulación (mágica), formación reactiva; para la neurosis hipocondríaca, somatización; para la neurosis depresiva, identificación, etc.
Es pertinente conocer que estos mecanismos psíquicos, arriba mencionados, del “ello” versus “superyó” típico para las distintas modalidades clínicas, hay otros mecanismos que son comunes a todos ellos y son básicos en la formación de la neurosis; estos son represión, regresión y fijación (a las etapas de desarrollo psicosexual primitivo del ello).
Se considera el síntoma neurótico desde una óptica psicodinámica en una supuesta regresión a patologías conductuales pasadas en las etapas de niñez, adolescencia, juventud, que en la etapa de adulto maduro ya debieron de ser superadas. Es decir, es una vuelta atrás, o quizá el individuo nunca superó dichas etapas pasadas, como los problemas de infancia.
Así mismo se representan compromisos con diversas fuerzas psíquicas y por no tener un sentido lógico verdadero y radical, trata de dar satisfacción a dichas fuerzas psíquicas. Estas fuerzas espirituales o psíquicas malignas externas operan a control remoto al hombre y de manera directa de un ello externo a un ello interno.
De tal manera existe un carácter defensivo, que es “el estar a la defensiva”, aunque dicha defensa no es enteramente eficaz, pues si fuera efectiva, la neurosis no se externaría.
Es observable en el paciente neurótico que en el “”beneficio secundario” de éste hacia el prójimo, sus efectos son de chantaje, de sometimiento, autoritarismo, prepotencia, de mayor sabiduría, de consecución, y exigencia de una mayor atención, etc.
Otras observaciones y análisis psiquiátrico y psicológico de un enfermo de neurosis en diversos grados de este mal del siglo, y que la ciencia se quedó limitada es, que el sujeto a esta sirvidumbre, es plañidero. Es decir, de todo se queja y llora; nada tolera, como antes dije, todo sabe; tiene una lógica infalible, y para someter a su prójimo exige conmiseración desmedida. Los casos de esta última patología, es que el paciente exige amor, porque él mismo no tiene ese verdadero amor que solo da Jesucristo de Nazaret. Esta es la causa mayor en los pacientes estudiados. La falta de amor de Dios y de la verdad, que es Jesucristo de Nazaret, humildad y justicia. Estos cuatro conceptos que vale ponerlos como una formula teológica inquebrantable que es amor de Dios+verdad+humildad+justicia=ser integro y completo (válgaseme redundadar), que bien puede autoestudiarse y detectar a tiempo cualquier grado de neurosis con el microscopio compuesto llamado Santa Biblia Judeocristiana.
La persona adulta con neurosis es un sujeto inmaduro y/o incompleto intelectual, espiritual y emotivamente (madurez ontológica).
Algunas modalidades neuróticas registradas por situaciones específicas, en su mayoría exógenas, quiero decir, que se forman en el exterior del ello.
Enumero los más conocidas:
1.- Neorosis de tranferencia: en torno a la relación paciente-médico.
2.- Neurosis familiar: esta abarca a toda la familia, o gran parte de ella. Siendo aquí la matriz donde se desarrolla el gen de la neurosis.
3.- Neurosis de guerra: consecuencia de las artes de las guerras que anidan en suma de ellos de algunos gobiernos de los “yoes”, constitucionales y clericales.
4.- Neurosis de fracaso: Esta energía está en muchos individuos que neurotizan el éxito e inconscientemente, pastoreados por el “ello” y/o carne, buscan el fracaso.
5.- Neurosis de abandono: patología del “ello” y/o carne que externa odio del gobierno familiar a los hijos y, estos sin afecto son abandonados estando aún con los mismos padres.
6.- Neurosis de carácter: Es una neurosis génetica. Observable y analizable en algunos casos de “berrinches” de infantes.
7.- Neurosis de destino: Analizada en individuos de los que todo le sale mal. No tiene síntomas como los descritos en este ensayo.
8.- Neurosis de renta: Esta muestra una patología o consecuencia clínica externa, tipificada por la intencionalidad, mediante la actitud reivindicativa del individuo que intenten servirse de pensiones y indemnizaciones.
La cura científica de la neurosis está en pañales por dos razones: la primera razón es porque no se aceptan los grados de enfermedad de la neurosis por el paciente y la segunda razón es porque la ciencia no tiene la medicina correcta. Y, hoy la ciencia sufre un cuadro patológico de regresión, y dicha regresión válgase redundar, es a la alquimia.
Por esta razón, la cura del alma solo está para un remanente fiel y justo que camina a la perfección del “superyó” y/o espíritu humano, con dosis superiores de la Palabra Santa de Jehová Dios, para así razonar y no aborrecer a nuestros hermanos en nuestros corazones, para no participar en su pecado, como dice en Levíticos 19.17. Esta lógica divina, acompañada del limpio psicoanálisis y psiquiatría sin ocultismo.
Testifico que mi neurosis y locura en diversos tipos, lo curo, para gloria de mi  Dios, con el estudio razonado del libro que es base de mi fe-razón, llamado Santa Biblia Judeocristiana. Dicho estudio lo he acompañado con el razonar de premisas científicas puras de psicología pura y psiquiatría, entre otras.
Concluyo este breve ensayo con 7 tesis que, si Dios lo autoriza será en 20 o más una obra para ayudar al prójimo.
1ª. TESIS. La neurosis es una enfermedad del “ello” y/o carne.
2ª. TESIS. La neurosis intrínseca se somatiza y se manifiesta en todo grado de odio e ira.
3ª. TESIS. La neurosis es congénita y se incuba y desarrolla en la primera célula del gobierno de los “yoes” y familiar.
4ª. TESIS. La neurosis es una patología en el “ello” y/o carne que manifiesta toda las características del “instinto de muerte” y/o tanathos.
5ª. TESIS. La suma de factores internos, causalidad psicógena con los factores externos, causalidad sociógena fecundan el huevo y/o cigoto de la hija de la violencia en diversos grados, llamada neurosis.
6ª. TESIS. La sanidad es Jesucristo de Nazaret más ciencia racional verdadera.
7ª. TESIS. Todos los hombres tienen el gen de la violencia (neurosis) y todos lo han manifestado en ciertos tiempos o etapas de su vida.

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